Por dato personal entendemos cualquier información sobre una persona identificada o identificable. Es decir, toda aquella información que permite identificar a una persona directa o indirectamente. Por ejemplo: un nombre, un teléfono, una foto, la dirección y la localización, la voz, el correo electrónico.
También existen datos personales, como la huella dactilar o el iris, que tienen una protección especial. Son los llamados datos biométricos, que permiten la identificación inequívoca de la persona a partir de un tratamiento técnico específico. Esta protección especial se extiende también a los datos genéticos, que se refieren a características genéticas heredadas o adquiridas de una persona, que proporcionan información única sobre ella.
¿Y qué significa tratar datos personales?
Por tratamiento de datos personales entendemos cualquier operación efectuada sobre datos personales, tanto si se realiza de forma automatizada como si no. Por ejemplo: la recogida, el registro, la organización, la estructuración, la conservación de datos, su adaptación o modificación, la extracción, la consulta, la utilización, la comunicación y transmisión, la difusión o cualquier otra forma de acceso, limitación, supresión o destrucción.