En el caso del consentimiento expreso, la persona debe manifestar de forma clara e inequívoca que está de acuerdo con el tratamiento de sus datos personales. Un ejemplo es marcar en un formulario una casilla que dice "Acepto el tratamiento de mis datos".
En cambio, la normativa exige el consentimiento explícito cuando quieren tratarse categorías especiales de datos; cuando el tratamiento implica decisiones individuales automatizadas, incluida la elaboración de perfiles; y en las transmisiones internacionales de datos. Ante estos tratamientos, la persona interesada debe manifestar su consentimiento de forma más evidente. Por ejemplo, con una declaración escrita y firmada, aunque se admiten otras formas que permitan acreditar al responsable del tratamiento que se cumplen todas las condiciones del consentimiento, tales como: cumplimentar un formulario electrónico; enviar un correo electrónico; cargar un documento escaneado con la firma; y declaraciones verbales.
Última actualización: 19.12.2025