Consentimiento


En el caso del consentimiento expreso, la persona debe manifestar de forma clara e inequívoca que está de acuerdo con el tratamiento de sus datos personales. Un ejemplo es marcar en un formulario una casilla que dice "Acepto el tratamiento de mis datos".

En cambio, la normativa exige el consentimiento explícito cuando quieren tratarse categorías especiales de datos; cuando el tratamiento implica decisiones individuales automatizadas, incluida la elaboración de perfiles; y en las transmisiones internacionales de datos. Ante estos tratamientos, la persona interesada debe manifestar su consentimiento de forma más evidente. Por ejemplo, con una declaración escrita y firmada, aunque se admiten otras formas que permitan acreditar al responsable del tratamiento que se cumplen todas las condiciones del consentimiento, tales como: cumplimentar un formulario electrónico; enviar un correo electrónico; cargar un documento escaneado con la firma; y declaraciones verbales.

No. El RGPD prevé algunas situaciones en las que el consentimiento debe ser explícito. Esta garantía adicional afecta a los siguientes casos: tratamiento de categorías especiales de datos, adopción de decisiones automatizadas y transmisiones internacionales.

Es una declaración inequívoca o una acción afirmativa clara. A efectos del RGPD, las casillas ya marcadas, el consentimiento tácito o la inacción no son un consentimiento válido.

El consentimiento no es la única base para tratar sus datos personales. El RGPD contempla otras posibilidades para legitimar los tratamientos de datos, por ejemplo: el cumplimiento de una obligación legal o el ejercicio de funciones públicas.

Tiene derecho a revocarlo en cualquier momento. Retirarlo debe ser tan sencillo como prestarlo. La retirada del consentimiento no tiene efectos retroactivos y, por tanto, el tratamiento previo a la retirada sigue siendo lícito.

No. Esta forma de consentimiento no se adecua a las exigencias del RGPD.

Última actualización: 03.12.2025