Es la herramienta más utilizada para controlar el acceso a todo tipo de servicios que guardan información personal (correo electrónico, banca online, tiendas online, redes sociales, etc.). Una buena contraseña es aquella que no puede adivinarse. Por eso, es necesario que sea compleja, única y secreta.
Cuanto más larga mejor, pero nunca debe tener menos de 8 caracteres, porque se podría descifrar en cuestión de minutos en un ataque de fuerza bruta. Por lo general, 10 caracteres se puede considerar suficientemente segura. Es necesario que combine mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. También es necesario actualizarla periódicamente, porque nunca tendremos la certeza de que no se haya filtrado. Puedes comprobar el tiempo necesario para tener éxito en un ataque de estas características a esta tabla. También puedes comprobar aquí el tiempo que se tardaría en romper tu contraseña.
Consulta la lista de contraseñas más comunes.
¿Cómo se roban las contraseñas?
Hay prácticas que pueden hacer perder el control de la contraseña:
Es habitual que las credenciales robadas se vendan en la web oscura, o incluso que se publiquen en internet. Por ejemplo, RockYou2021 es un archivo publicado que recoge 8.400 millones de contraseñas filtradas.
Existen herramientas que permiten comprobar si las credenciales se han filtrado. Algunos ejemplos son las webs siguientes:
Sin embargo, estos servicios no son infalibles y es necesario cambiar las contraseñas periódicamente.
Debes cambiar inmediatamente las contraseñas para volver a tener el control total de la cuenta y de la información asociada.
Última actualización: 27.01.2026